Es fundamental impulsar los salarios en un contexto de beneficios récord para las empresas
UGT defiende la recuperación del poder adquisitivo de los salarios en línea con el acuerdo del SMI
Fecha: 30 Ene 2026
Los datos del IPC adelantado del mes de enero, publicados hoy por el INE, sitúan la inflación anual en un 2,4%, cinco décimas menos respecto a diciembre. Este descenso pronunciado se debe, principalmente, al abaratamiento del precio de los carburantes y al comportamiento de la luz, que se encarece menos que el año pasado.
Con todo, las estimaciones de inflación media para 2026 se sitúan en torno al 2,4%, lo que supondría una rebaja de tres décimas respecto a 2025, si bien el incierto escenario geopolítico podría alterar la senda de moderación del crecimiento de los precios.
En contraste, la tasa subyacente, que recoge la inflación de componente más estructural, se mantiene estable en el 2,6%, situándose por encima de la tasa general por primera vez desde mayo de 2025. Así, persisten tensiones inflacionistas en determinados servicios y alimentos, con previsiones de que la inflación subyacente promedio durante este año oscile en torno al 2,4%, frente al 2,3% registrado el año anterior.
Para el sindicato, más allá de seguir vigilante y tratar de controlar los niveles de inflación, es prioritario reforzar la senda de aumentos salariales, en un contexto donde las empresas siguen cosechando unos beneficios récord, que crecen por encima de los salarios y su poder de compra. Además, el coste de la vivienda sigue en alza, reflejando unos precios prohibitivos que terminan absorbiendo cualquier tipo de mejora retributiva.
En este sentido, el reciente acuerdo entre el gobierno y los sindicatos, UGT y CCCOO, para revalorizar el SMI hasta los 1.221 euros mensuales en 14 pagas (un 3,1% más), marca el camino correcto a seguir, consolidando una senda de dignificación salarial que España llevaba décadas necesitando. Se trata de una mejora justa , que nos acerca a Europa en el camino de alcanzar el 60 % del salario medio, que también resulta funcional al crecimiento del consumo, el empleo y la propia productividad del trabajo, como se ha demostrado en los últimos años.
Por su parte, para incentivar también el crecimiento del resto de abanico salarial, con especial atención a los tramos salariales medios, que permanecen estancados, desde el sindicato hemos lanzado, de manera conjunta con CCOO, una propuesta para negociar cuanto antes el l VI AENC, que consideramos que debe tener una vigencia de 3 años (2026-2028). En ella se recoge una propuesta de incrementos salariales del 4% para cada uno de los tres años del acuerdo, con incrementos graduales y adicionales de entre el 1 y el 3% para aquellos salarios inferiores al salario medio anual estatal.
Además, deben incorporarse cláusulas de revisión salarial que recojan incrementos de hasta un 1,5% en caso de que el IPC interanual de diciembre supere el aumento salarial pactado en cada año. Un acuerdo que dibuja una hoja de ruta con importantes avances en otras materias, como la reducción de la jornada de trabajo, y que debe servir para dar respuesta a la incipiente desigualdad en la distribución de la renta y la riqueza, corrigiendo la evidente descompensación en favor de los beneficios empresariales frente a los salarios.
